jueves, 25 de febrero de 2016

LOS ALMENDROS EN FLOR DE LA QUINTA DE LOS MOLINOS

Buenos días :)

Cada primavera trae consigo la floración de muchas especies de árboles, algunas de ellas tan espectaculares que se convierten en fenómenos culturales que atraen a miles de personas para verlas. Como el hanami en Japón, la floración de jacarandás en Pretoria (Sudáfrica), el festival de las camelias en Galicia o la floración de las magnolias en Ascona (Suiza). 

Para mi, que vivo en Madrid, es la floración de los almendros en la Quinta de los Molinos, es algo que merece la pena ver (y oler) por lo menos una vez en la vida. 









El jardín abre todo el año de 6:30 a 22:00. 

La entrada es gratuita. 

Calle Alcalá 527. Madrid 

lunes, 22 de febrero de 2016

JARDÍN BOTÁNICO PAUL JOVET. SEGUIMOS NUESTRO PASEO

Buen día :)

Hoy vengo para retomar nuestro paseo por el Jardín Botánico de San Juan de Luz justo donde nos quedamos el otro día. 
Dejando atrás los brezales costeros llegamos al cuadro de "Plantas de precipicios".


Los acantilados que se hunden directamente en el mar están en constante disminución, debilitada por la infiltración del agua y la fuerza de las mareas, la roca se desintegra y derrumba con regularidad. La acción combinada de los fuertes vientos, con la niebla salina y la radiación solar hacen del acantilado un entorno especialmente duro. 


La vegetación logra colonizar muy lentamente las superficies pedregosas y empinadas de taludes más o menos móviles.


En este cuadro conviven especies como cineraria gris (Senecio cineraria), vulneraria (Anthyllis vulneraria), hinojo marítimo (Crithmum maritimum), llantén marítimo (Plantago maritima) o Atriplex prostrata


Junto a este cuadro se encuentran aquellos dedicados a las dunas.
La "Duna blanca" es la parte del banco de arena en contacto directo con el mar, la arena está en continuo movimiento debido al efecto de las mareas y del viento, por lo que no está totalmente colonizada por la vegetación.




Estas plantas son verdaderas especialistas en sobrevivir en un entorno dificil, en las dunas el suelo es pobre en nutrientes, no retiene agua y está en continuo movimiento debido al viento. 



En este cuadro se encuentran el cardo de mar (Eryngium maritimum), la campanilla de las dunas (Calystegia sodanella), Euphorbia paraliasOtanthus maritimus, Ammophila arenaria y otras. 



La "Duna gris" es la franja de arena que ya está fijada, más arriba en la playa, y está cubierta por una alfombra continua de vegetación, de ahí su nombre.


Aquí se puede ver Sedum acre, Helichrysum stoechasDianthus hyssopifolius...


Especies aparentemente frágiles y débiles, pero que están adaptadas a largos meses de sequía estival, almacenando agua en sus hojas y reduciendo la evapotranspiración.   




En otro rincón del jardín se encuentra la rocalla de cactáceas. En este caso tuvimos mucha suerte y pudimos ver algunos cactus floridos, la verdad es que me sorprendió lo finas y delicadas que parecen las flores en esas plantas toscas con enormes espinas. 



Este conjunto permite admirar las numerosas especies adaptadas al clima templado del País. Además, ha sido situada en la zona más cálida y seca del jardín, resguardada del viento y con buen drenaje. Entre ellas se encuentran muchísimas opuntias, Opuntia phaeacanthaOpuntia microdasys (conocida como alas de ángel), Opuntia charlestonensis, así como diversos sedums y otras especies características. 




Junto a esta rocalla está el "Humedal". 
Los humedales se caracterizan por la presencia de agua de forma permanente o temporal, de superficie o a poca profundidad en el suelo. Son reservorios de biodiversidad animal y vegetal, hogar de una exuberante flora. 




En este espacio está representados tres tipos de humedales, cascada, piscina y zanja húmeda, y se pueden encontrar plantas como menta acuática (Mentha aquatica), enea (Typha latifolia), lirio amarillo (Iris pseudacorus), arroyuella (Lythrum salicaria), helecho real (Osmunda regalis)... 




Al ir por el camino que sale de esta zona y torcer un recodo nos encontramos bajo una pérgola que soporta una gran variedad de plantas trepadoras. 



MuehlenbeckiaParsonsia heterophyllaPandorea jasminoidesHydrangea anomala (si, una hortensia trepadora), Akebia quinata Solanum amygdalifolium, etc. 



Al final del camino se llega al "Laberinto de las familias botánicas", como dice su nombre, es un laberinto, con caminos de césped, a cuyos lados, en lechos elevados, se encuentran multitud de plantas. 




El propósito de esta creación es presentar la clasificación botánica a través de arbustos atractivos en todas las estaciones, en su mayoría aromáticos. 




Quien camina a través de este laberinto encontrará solanáceas, ericáceas, poáceas, mirtáceas... y podrá comparar los distintos tipos de vegetación de una misma familia, herbáceas, arbustos, árboles, observar las diversas formas de hojas y flores y disfrutar de los aromas. 




Al ser un conjunto que mezcla plantas de interés en las distintas estaciones, se encuentran plantas con frutos, plantas en plena floración, algunas vivaces ya secas, etc. esto aporta mucha dinámica al jardín, ya que se nota más claramente su continua evolución. 






Al salir del laberinto, y ya en la última parte de nuestro paseo, recorremos "El pinar-encinar costero", igual a muchos de los que se encuentran en la Península. 
Es bastante tonto, pero siempre pienso que al cruzar la frontera y pasar a un país diferente todo va a cambiar, y cuando veo las mismas especies y formaciones que unos kilómetros más al sur me doy cuenta de que el clima, el suelo, las plantas y demás no entiende de fronteras así que, ¿por qué me sorprendo?



Este bosque costero es la siguiente línea de vegetación en asentarse tras la duna gris, el pino resinero (Pinus pinaster) y el alcornoque (Quercus suber) crean una cobertura ligera que permite prosperar a las especies de sotobosque. 





Se pueden encontrar madroños (Arbutus unedo), jaras, brezos, etc. Poco o nada explotado por los forestales, este bosque de protección desempeña plenamente su función, fijar la arena las dunas. 





Terminando así el recorrido por el Jardín Botánico Litoral Paul Jovet os diré que me encantó, aparte de su extensa e interesante colección, la forma en que está distribuido en ecosistemas, los carteles informativos, el personal amable y dispuesto a responder cualquier pregunta y, claro, lo bueno que hacía ese día, hizo que la visita mereciera totalmente la pena.



El jardín abre desde abril a noviembre. 
En julio y agosto desde las 11:00 hasta las 19:00 y los demás meses de 11:00 a 18:00.

La entrada cuesta 4€, 2€ si es tarifa reducida (12-15 años, estudiantes y desempleados) y gratis para menores de  12 años.

31, Avenue Gaëtan Bernoville. Saint Jean de Luz

Fuente: Jardin Botanique Saint Jean de Luz

viernes, 19 de febrero de 2016

JARDÍN BOTÁNICO PAUL JOVET. UN JARDÍN EN LA CORNICHE

Buen día a todos :)

Hoy quiero hablaros de un jardín que visité en verano y me encantó. 

Se trata del Jardín Botánico Litoral Paul Jovet,  que se encuentra al norte de San Juan de Luz, junto a La Corniche, la ruta que une los diversos pueblos de la costa del País Vasco Francés.


El jardín fue creado a partir de la idea de los botánicos franceses Paul Jovet y Jean Bost de crear un lugar para poder conservar y estudiar las especies propias de los diversos entornos naturales de la costa vasca y otras plantas exóticas adaptadas y naturalizadas en la región. 
Diseñado por la paisajista Anne-Elizabeth Wolf y abierto al público en 2008, la gestión del jardín ha estado en manos de la Asociación de Amigos del Jardín Botánico Litoral Paul Jovet desde su creación. 


Como parte de la red de Jardines Botánicos de Francia contribuye al aumento de conocimientos, intercambio de ideas, experiencias y especímenes con otras instituciones y figuras científicas. 
Además, a lo largo del año el jardín organiza diversas actividades con niños y jóvenes, intercambios de plantas y semillas, visitas guiadas, talleres, exposiciones y conferencias y salidas a la naturaleza. 


Todas las colecciones del jardín están detalladas y explicadas en grandes paneles informativos, con todas las plantas etiquetadas como corresponde. 


Al acceder al jardín, te encuentras en primer lugar con la colección de magnolias caducifolias.



Tienen distintos ejemplares de Magnolia "George Henri Kern", Magnolia stellata, y una Magnolia "Fragant Cloud" que me sorprendió al tener flores a finales de agosto. 



Frente al pabellón principal, donde se encuentran la taquilla, los laboratorios, las aulas, las salas de exposiciones y un pequeño bar de zumos, se puede disfrutar de un bonito y cuidado conjunto de bambús. 



Sasa tsuboiana, Sasa palmata, Shibataea kumasasa, Pleioblastus pygmeus... 



Y unos cuantos más, todos ellos incluidos en la colección "Plantas de los cinco continentes" que bordea el camino que se adentra en el jardín. 



Todas las plantas pertenecientes a esta colección, procedentes de América, Asia, África, Europa y Oceanía, aquellas de orígenes lejanos proceden de regiones cuyo clima es similar al del País Vasco, por lo que, aunque son exóticas, están perfectamente adaptadas al emplazamiento donde se hallan. 






Si a un lado de este largo camino se encuentra la colección de los cinco continentes, al otro se pueden ver otras dos colecciones que, aunque no son tan extensas como la anterior, son muy interesantes.

La primera de ellas es la llamada "Colección del árbol del navío", está compuesta por diferentes especies de frondosas y coníferas que evocan las diferentes etapas de la construcción naval tradicional de la zona.



El esqueleto axial de Quercus robur (al que llaman roble inglés) y Quercus petraea, los marcos de Robinia pseudoacacia, el borde de Pinus pinaster y Pinus sylvestris...



La otra pequeña colección es "El jardín de necesarios", situada en cinco lechos alzados, delimitados con varas de castaño, que presentan al visitante las plantas que acompañan en la vida cotidiana. 



Está formada por plantas medicinales, textiles, aromáticas, hortalizas, etc. Cada año se renuevan para ofrecer una muestra de las plantas cultivadas tradicionalmente en la región, como el maíz "Arto gorria", una variedad de maíz típica del País, o las alubias de Tolosa. 




Una de las cosas que más me gustó de este pequeño espacio fue encontrar, escondido entre las plantas, un pequeño hotel de insectos. La verdad es que no es de extrañar, ya que en Francia se han extendido muy rápidamente las actuaciones para evitar la desaparición de las abejas y otros insectos beneficiosos. 



Al llegar al final del camino, y por lo tanto, al final de los cinco continentes, nos adentramos en "El robledal costero". El clima de la costa vasca se caracteriza por sus temperaturas suaves, precipitaciones abundantes y humedad relativamente alta durante todo el año.



Estas condiciones favorecen el desarrollo del roble (Quercus robur), que aparece acompañado por otros árboles como avellanos (Corylus avellana), fresnos (Fraxinus excelsior) y arces campestres (Acer campestre), abundando en el sotobosque vivaces de floración primaveral.





Como complemento de esta colección, hay una pequeña rocalla de especies también presentes en el sotobosque costero, como hiedra (Hedera helix), brezo (Erica cinerea), Cymbalaria muralis y varios helechos como Asplenium adiantum-nigra y Asplenium trichomanes.



Al avanzar a través del bosque umbrío, lleno de murmullos, se va escuchando el romper de las olas, y al llegar a la línea de árboles nos encontramos frente al mar. Las vistas desde aquí son increíbles.    

En esta zona del jardín se están "Los brezales costeros". Creados desde cero en un suelo adecuado para su desarrollo, margoso y poco profundo, esta colección está integrada por las especies características de este entorno. 



Así, se encuentra brezo (Erica vagans), tojo (Ulex europaeus y Ulex galii), cornejo (Cornus sanguinea), jara (Cistus salviifolius), helechos (Pteridium aquilinum)...






Las floraciones se suceden a lo largo de todo el año, tal como ocurre en la naturaleza, haciendo que este ecosistema sea interesante durante todas las estaciones. 



Como este jardín me gusta mucho y estoy aquí entretenida escribe que te escribe, tengo la tentación de continuar con el recorrido hasta el final, pero mejor hoy voy a terminar aquí y el próximo día seguiré con los acantilados, las dunas y mucho más en 

JARDÍN BOTÁNICO PAUL JOVET. SEGUIMOS NUESTRO PASEO

¡Hasta entonces!    

Fuente: Jardin Botanique Saint Jean de Luz